Los caminos de la vida,
no son los que yo esperaba,
no son los que yo creia,
no son los que imaginaba
Los caminos de la vida,
son muy dificiles de andarlos,
dificiles de caminarlos,
y no encuentro la salida.
Yo pensaba que la vida era distinta
cuando era chiquiti...to yo creia
que las cosas eran facil como ayer
que mi madre preocupada se esmeraba
por darme todo lo que necesitaba
y me doy cuenta que tanto asi no es
porque a mi madre la veo cansada
de trabajar por mi hermano y por mi
y ahora con ganas quisiera ayudarla
y por ella la peleo hasta el fin
por ella luchare hasta que me muera
y por ella no me quiero morir
tampoco que se me muera mi vieja
pero yo se que el destino es asi
Los caminos de la vida,
no son los que yo esperaba,
no son los que yo creia,
no son los que imaginaba
Los caminos de la vida,
son muy dificiles de andarlos,
dificiles de caminarlos,
y no encuentro la salida.
La historia cuenta que un joven de 19 años que no conocía se levantó una mañana. Esa tarde luchaba entre la vida y la muerte, y al siguiente día, ya no estaba entre nosotros.
La historia cuenta que somos tan volátiles en esta vida, que no importa la edad ni la juventud ni el estado en que estemos. Que no importa el éxito que nos rodee ni las ganas que tengamos de hacer cosas.
La juventud no es sinónimo de nada. Yo que a veces me siento tan mayor, pienso en todos esos jóvenes que algún día me cautivaron y siento una extraña opresión en mi pecho; ayer fue mi abue, hoy este joven, mañana puedo ser yo o alguien que esté cerca mío, puede ser el que ame, algún amigo o amiga queridos...
Mientras viajaba esa mañana de su adiós hacia San Felipe, recordaba que la vida así como se llevó a Eduardo, me puede llevar a mí. Nunca sabes si cuando sales de tu casa volverás.
Intento decir todo lo que siento cada día, intento amar lo que más puedo, disfrutar lo que vivo cada segundo, eso me ha enseñado la vida... la misma de las letras de la canción...
Lo que he vivido puedo ser mucho más, pero ahora ya sé que lo que pueda vivir no lo dejaré para mañana. Puede que este posteo sea el último y no lo sepa... De todas formas, ya dije los "te amo" que sentí profundos, los "te quiero" a los amigos, he estado con toda la gente que necesitó de mí, y sé que con algunos no estuve lo suficiente, pero estuve de alguna forma. Tal vez a mis viejos no les he dicho que los quiero lo suficiente... pero los quiero...
No quiero que este sea el último post. Nadie quiere. Pero luego de Eduardo y lo que le sucedió, ya no creo en nada. Prefiero decirlo mil veces que no haberlo dicho jamás...
Disfrutemos de esta vida ahora, querido amigo mío, no pensemos en mañana, hoy es hoy... luchemos por lo que queremos ahora...
Un muy sentido homenaje al hijo de Ricardo Morán y Mónica Ripa, y a ellos también, que tengan la suficiente fortaleza en estos momentos, aunque no lo conocí personalmente, conozco a sus padres y realmente espero encuentren pronto conformidad...
De fondo: "Los caminos de la vida", Vicentico.
La historia cuenta que somos tan volátiles en esta vida, que no importa la edad ni la juventud ni el estado en que estemos. Que no importa el éxito que nos rodee ni las ganas que tengamos de hacer cosas.
La juventud no es sinónimo de nada. Yo que a veces me siento tan mayor, pienso en todos esos jóvenes que algún día me cautivaron y siento una extraña opresión en mi pecho; ayer fue mi abue, hoy este joven, mañana puedo ser yo o alguien que esté cerca mío, puede ser el que ame, algún amigo o amiga queridos...
Mientras viajaba esa mañana de su adiós hacia San Felipe, recordaba que la vida así como se llevó a Eduardo, me puede llevar a mí. Nunca sabes si cuando sales de tu casa volverás.
Intento decir todo lo que siento cada día, intento amar lo que más puedo, disfrutar lo que vivo cada segundo, eso me ha enseñado la vida... la misma de las letras de la canción...
Lo que he vivido puedo ser mucho más, pero ahora ya sé que lo que pueda vivir no lo dejaré para mañana. Puede que este posteo sea el último y no lo sepa... De todas formas, ya dije los "te amo" que sentí profundos, los "te quiero" a los amigos, he estado con toda la gente que necesitó de mí, y sé que con algunos no estuve lo suficiente, pero estuve de alguna forma. Tal vez a mis viejos no les he dicho que los quiero lo suficiente... pero los quiero...
No quiero que este sea el último post. Nadie quiere. Pero luego de Eduardo y lo que le sucedió, ya no creo en nada. Prefiero decirlo mil veces que no haberlo dicho jamás...
Disfrutemos de esta vida ahora, querido amigo mío, no pensemos en mañana, hoy es hoy... luchemos por lo que queremos ahora...
Un muy sentido homenaje al hijo de Ricardo Morán y Mónica Ripa, y a ellos también, que tengan la suficiente fortaleza en estos momentos, aunque no lo conocí personalmente, conozco a sus padres y realmente espero encuentren pronto conformidad...
De fondo: "Los caminos de la vida", Vicentico.

